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................PSICOLOGÍA

Psiquiatría


TRASTORNO LÍMITE DE PERSONALIDAD Y CONSUMO DE SUSTANCIAS
Dr. Juan José Llopis. Psiquiatra. Unidad de Conductas Adictivas. Castellón

Un reciente estudio del NIDA (Instituto Nacional Americano en drogodependencias) llevado a cabo entre mas de 43000 adultos americanos muestra como la prevalencia de los trastornos antisociales de personalidad es superior entre los pacientes consumidores de sustancias. El estudio plantea que el tratamiento de los síntomas antisociales de personalidad, especialmente aquellos que se desarrollan en la adolescencia y permanecen a lo largo del tiempo se podría reducir sustancialmente el uso y abuso de sustancias (1). Un estudio anterior con los mismos muestra como cási el 48% de la población con abuso de sustancias presenta al menos un trastorno de personalidad. La comorbilidad entre trastornos psiquiátricos y adicción es superior en mujeres que en hombres (2).
En España existen estudios que reflejan cómo el 83% de los sujetos en tratamiento de drogodependencias presentan puntuaciones criterio para la estimación de presencia de algún trastorno de la personalidad, siendo el más frecuente entre los varones el pasivo/agresivo y entre las mujeres el dependiente.(3)
El estudio en que nos centraremos (4) realiza un análisis exhaustivo del tratamiento del Trastorno Límite de Personalidad (en adelante TLP) cuando se da junto con una conducta adictiva.

CARACTERÍSTICAS DEL TLP
Las personas con TLP suelen desarrollar relaciones interpersonales intensas y una característica inestabilidad de sus estados de ánimo, con tendencia a pasar abruptamente desde un ánimo de profundo abatimiento y desilusión a una agitación ansiosa o ira intensa.
Este TP se caracteriza por la propensión a cambiar rápidamente de actitud hacia las personas, pasando de ensalzar las cualidades de alguien a su más completa desvalorización. Son sujetos muy sensibles a la pérdida de una importante relación interpersonal, aunque con el transcurso del tiempo y el empeoramiento de su situación personal, su preocupación pasa de obtener la aprobación y el afecto de los demás a no vincularse demasiado a ellos para así prevenir las posibles pérdidas. No obstante, hasta que esto ocurre, es frecuente la aparición de síntomas tales como las ideas paranoides y síntomas disociativos (despersonalización, extrañeza con el entorno, etc.) de escasa duración surgidos generalmente como reacción a la posibilidad real o supuesta de producirse la ruptura de los vínculos afectivos con otra persona, de igual modo que las amenazas suicidas y los actos auto-lesivos que llegan a realizar de forma impulsiva. Estas acciones son, en muchas ocasiones, instrumentos con los que castigar o amenazar a los otros debido a su supuesta "negligencia" y “falta de conciencia”.
Otra característica fundamental, por sus repercusiones, es la tendencia al abandono de sus propios objetivos sin haberlos conseguido (ej.: tratamientos iniciados para la adicción a sustancias, realización de trabajos, ruptura de una amistad cuando se estaba consolidando, etc.). La falta de consistencia en sus propósitos es otra característica.
El TLP está considerado el trastorno con mayor índice de asociación a trastornos afectivos y comportamientos antisociales (un 66% reúnen criterios para el trastorno antisocial) lo cual conlleva una mayor inestabilidad afectiva y conductas violentas impulsivas con importantes repercusiones para el mantenimiento de la abstinencia a sustancias.
Otras características importantes a tener en cuenta para el tratamiento de estos adictos es su tendencia al dramatismo, a la búsqueda de aliados, intentos de manipulación y exigencias de atención inmediata que pueden acarrear situaciones de estrés con los demás adictos, su familia y el propio terapeuta. Su deficiente conocimiento de las normas implícitas y la dificultad para cumplirlas dentro de las relaciones interpersonales genera la tendencia a la ‘idealización-desvaloración', lo cual ha de ser tenido en cuenta por los problemas que puede acarrear en su relación con los demás pacientes y terapeutas, amén de los otros contextos sociales donde el sujeto tenga que desenvolverse una vez rehabilitado.
Es recomendable ante estas personas intentar previamente el desarrollo de una buena alianza terapéutica, no reaccionar ante las ofensas de forma personal y, en su lugar, procurar hacer consciente a la persona de esta tendencia y de su responsabilidad en lo concerniente al tratamiento, poniendo especial énfasis en el control de las reacciones de ira u otros impulsos.
Es fundamental, durante el desarrollo del tratamiento, recordar con frecuencia los diferentes objetivos planteados desde el principio a la par que se interviene sobre las conductas impulsivas. Asimismo, es de vital importancia el tratamiento de la impulsividad con vistas a prevenir recaídas y la puesta en marcha de comportamientos que lleven al sujeto a una situación más favorable para el mantenimiento de la abstinencia.

IMPLICACIONES EN EL TRATAMIENTO DEL TLP CON PATOLOGÍA ADICTIVA
El TLP no entiende al terapeuta, su mensaje le resulta contradictorio y acusador. En consecuencia, su tendencia de comportamiento en las relaciones con los miembros del grupo terapéutico será la ira y hostilidad. Debemos partir de la base de que la tendencia del TLP para consumir drogas tiene su origen en la búsqueda de un método de afrontamiento y de control de determinados estados emocionales de disconfort.
Dado el estado actual de los recursos asistenciales (demandas de tratamiento, listas de espera, ratio por centro) existen componentes de diferentes programas de intervención en drogodependencias que crearán un problema en la adaptación del TLP a los mismos. Nos referimos a la planificación terapéutica que conlleva implícita la demora en la obtención de gratificaciones o actividades placenteras por la propia dinámica del centro o la imposibilidad de continuar en los ambientes en los que previamente se vinculaba para el consumo de drogas.
•  Las áreas de intervención personal especialmente relevantes para el tratamiento exitoso de la Adicción ya que implica una baja adhesión al tratamiento en los TLP a estos recursos (características psicológicas inadecuadas) son:
•  la tendencia a la gratificación inmediata
•  la falta de autocontrol
•  la inadecuada planificación de la propia conducta.
 
•  Las áreas de intervención especialmente relevantes para una mejor adaptación social del adicto son los problemas para el control de impulsos y mantener la estabilidad emocional (falta de autocontrol).
En general es aconsejable la inclusión en el tratamiento de personas allegadas con las que compartir el reencuadre de la relación terapéutica con el adicto con TLP, así como las características del TLP y sus posibles repercusiones en el consumo de drogas en el pasado y en el futuro. La colaboración de estas personas allegadas también puede ser útil para la obtención de información precisa sobre conductas problemáticas del TLP y para facilitar la persuasión acerca de la conveniencia de cambiar dichas conductas. Las personas significativas más habitualmente incluidas en la terapia de consejo o en la psicoterapia suelen ser los familiares de primer grado y la pareja.
También se recomienda el uso de técnicas cognitivo-conductuales para el manejo adaptativo de la ira y de la agresión en los pacientes con este trastorno que muestran una adecuada motivación y buen nivel intelectual. Inicialmente se centra en objetivos conductuales concretos para pasar, posteriormente, a puntualizar lo que tienen en común los problemas a medida que éstos se van presentando. La idea de base es el incremento de la capacidad de auto-observación en el paciente sobre la presencia de patrones comporta-mentales y cognitivos desadaptados y persistentes que tienden a repetirse con el transcurso del tiempo cuando se dan determinadas circunstancias.

BIBLIOGAFÍA
•  NEIL SWAN Brady, K.T.; Dansky, B.; Saladin, M.; Sonne, S . PTSD and cocaine dependence: The effect of order of onset . Presentation at annual meeting of the College on Problems of Drug Dependency. San Juan , P.R., 1996. .
•  Brady, K.T.; Grice, D.E.; Dustan, L.; and Randall, C. Gender differences in substance use disorders. American Journal of Psychiatry 150(11):1707-11, 1993.
•  .E J Pedrero Pérez; C Puerta García; A Lagares Roibas; A Sáez Maldonado. Prevalencia e intensidad de trastornos de personalidad en adictos a sustancias en tratamiento en un centro de atención a las drogodependencias.(Prevalence and severity of personality disorders in substance abuse outpatient treatment program.) FUENTE: TRASTORNOS ADICTIVOS. 2003 JUL;5(3):241 - 255
•  Olivencia J.J, Cangas A.J. GARCIA J.M. Tratamiento de los adictos a sustancias con trastornos de personalidad ( Treatment of the addicts to sunstances with personality disorders) . INTERPSIQUIS 2004
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