............ EDITORIAL

Nuestra segunda edición de la revista ALAI y dos años
ya trabajando y aprendiendo a sacar adelante un proyecto que cada día
me resulta más y más difícil. Sin embargo soy incapaz
de abandonar. Algo más fuerte me empuja a seguir.
En este mundo en los que unos pocos saben y entienden como moverse engañando,
utilizando y beneficiándose de las emociones y buena voluntad
de los demás.
Otros, en los que me incluyo, aprenden a defenderse intentando no dañar
a nadie.
Las personas afectadas por TLP viven como perdidos en este mundo; sin
saber como mantener sus emociones controladas y tratando de encauzarlas
positivamente sin destruirse ni hacer daño a los que les rodean.
NO SOMOS POR TANTO TAN DISTINTOS…….
Pero el TLP no es capaz de aprender a defenderse solo, no reconoce sus
propias emociones y les cuesta saber como acercarse a otros, mantener
lazos de amistad, querer y aceptar que les quieran. Como usar el desprecio,
el llanto, la desesperación, la alegría o el dolor…….
Podemos enseñarles y ayudarles a reconocer sus propios miedos
e impulsividad y eso se verá recompensado en los Familiares y
el entorno que les quiere y en su propia aceptación como persona.
Cada día somos más Asociaciones y a pesar que cada una
de ellas tengamos nuestra propia forma de pensar, trabajar, entender
la enfermedad y manera de ayudarles, hemos de apoyarnos y dejar a un
lado ideales personales para centrarnos en ellos y en nuestras familias
para así juntos conseguir abrir un camino aún mas grande
en la desesperanza del día a día.
En este sentido ya es una realidad la Asociación Española
y lentamente en la mayoría de comunidades existe una Asociación
de Familiares dispuestos a defender sus derechos y ser escuchados.
Por mi parte no entendería otra manera de seguir que no fuese
al lado de las Asociaciones y Profesionales que llevan luchando durante
años y sin menos respuesta y apoyos que los existentes actualmente.
Eso sí con la tristeza que aparece a veces de sentir que para
muchos de nuestros seres queridos, la comprensión llega demasiado
tarde.
MĒ Antonia García González
Presidenta ALAI-TP
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