TRABAJO
CON FAMILIAS EN ALAI-TP : INTERVENCIÓN PSICOEDUCATIVA
Begoña del Calvario Mesado: Psicóloga ALAI-TP
Actualmente, ALAI-TP tiene puesto en funcionamiento un servicio dirigido
exclusivamente a familiares, denominado Taller Psicoeducativo para
Familiares de Personas con Trastorno Límite de Personalidad
. Paulatinamente, el servicio se consolida y mejora gracias a la participación
activa de las familias.
El planteamiento que desde la Asociación supuso iniciar un
Taller para las Familias radicó en los comportamientos y actitudes
que mostraban en las primeras entrevistas. Se presentaban desorientadas,
desinformadas, culpabilizadas y con un papel de padres distorsionado.
Por tanto, la principal tarea del Taller consistió y consiste,
en estos momentos, en ofrecer información y ayudar a reorganizar
los roles dentro de la unidad familiar, en base a la idea de considerar
a la familia como un agente terapéutico activo en el proceso
de tratamiento.
El Taller Psicoeducativo presenta el siguiente DISEÑO
DE GRUPO:
• Componentes y tamaño grupal: padres de personas
diagnosticadas de Trastorno Límite de Personalidad (TLP), hasta
un total de 7 parejas de padres.
• Marco temporal: frecuencia quincenal. La duración
de cada sesión es de una hora y media (de 19:30 a 21:00), para
posibilitar la asistencia de ambos padres.
• Equipo terapéutico: terapeuta y coterapeuta.
La METODOLOGÍA se circunscribe a una dinámica
grupal que facilita el abordaje de los siguientes contenidos:
1.Comprender el Trastorno Límite de Personalidad (TLP).
2. Mitos relacionados con el TLP.
3. Dificultades en la adherencia al tratamiento.
4. Establecimiento de límites.
5. Reacciones de las familias que dificultan la relación con
el afectado.
6. Dejarse llevar por el contagio emocional.
7. Intervención familiar en crisis.
En el grupo de padres se combinan elementos de apoyo, de toma de conciencia
y educativos, como herramientas básicas para la consecución
de los principales objetivos que se persiguen en el Taller, tales
como: un mejor conocimiento del TLP a través de información
comprensible, transmisión de expectativas realistas acerca
del curso de la enfermedad, entrenamiento en estrategias de afrontamiento
y habilidades de comunicación intrafamiliar, modificación
de actitudes disfuncionales y reducción del impacto emocional
en los familiares. Los resultados se resumirían en: mejora
de la comunicación en el núcleo de convivencia, afrontamiento
familiar adaptativo ante las crisis y resignificación de conductas
como parte de la patología.
Gunderson (2002), ya señalaba que la introducción de
las intervenciones psicoeducativas estructuradas para las familias
con un miembro límite tiene una buena acogida. Este tipo de
intervenciones consigue que las familias se impliquen en los objetivos
terapéuticos, adquieran habilidades, y, si se hacen correctamente,
mejoren la comunicación y disminuyan las hostilidades hacia
el miembro límite . Con el fin de cumplir estos objetivos,
se enseña a las familias a crear un entorno más agradable,
tranquilo y previsible en casa [1].
La necesidad de una intervención psicológica en el núcleo
familiar de la persona con TLP se origina por la alta frecuencia de
situaciones en las cuales los familiares llaman al terapeuta para
pedir información sobre qué le está pasando al
paciente o para saber los motivos que le pueden llevar a reaccionar
de una u otra manera. Generalmente, no entienden cómo la situación
ha podido llegar hasta tal punto. Así, pueden haber personas
que se sienten superadas por el día a día con su propio
hijo, padre, hermano o pareja y que refieren haber perdido la estabilidad
del hogar [2]. La explicación puede encontrarse en la misma
patología que se caracteriza por comportamientos y actitudes
hacia la familia, amistades y pareja basadas en la idealización
y cambio repentino a la devaluación junto con temores a un
abandono irreal, en el cual la persona se siente perdida y despreciada.
En este contexto, son frecuente las amenazas e intentos suicidas [3]
.
La convivencia en las distintas familias se ve afectada cuando hay
una persona que, de alguna manera, no se adapta o no encaja con el
resto del sistema familiar. Este desajuste entre paciente y familia
se convierte en un círculo vicioso que se refuerza con cada
interacción y que parece no tener salida. Así, el sistema
familiar se descompensa porque, aunque unos acaben cediendo, otros
acaban volviéndose cada vez más rígidos y estrictos
y otros se apartan en la medida de lo posible [2]. En este sentido,
las personas con trastorno límite de personalidad suponen,
en la mayoría de los casos, una alta carga emocional para los
miembros de la familia, situación que se agrava especialmente
cuando aparecen amenazas e intención suicida. Los padres frecuentemente
se sienten culpables y los afectados, de manera significativa, culpabilizan
o censuran a los padres de su condición clínica [4].
Por lo comentado hasta ahora, parece fundamentada la importancia de
la intervención psicoeducativa en familias con un miembro diagnosticado
de TLP. Al respecto, Mosquera (2004) [ 5 ] , indica cuatro funciones
a llevar a cabo por el profesional encargado de trabajar con las familias:
• Explicar y conseguir que los familiares comprendan en
qué consiste el trastorno, aprendiendo así qué
rasgos y cualidades son propios de la persona y cuáles se deben
al trastorno, y cómo pueden ayudar a la persona afectada.
• Averiguar, en caso de haberlos, cuáles son los
patrones de interacción que están generando conflictos
e interfiriendo o impidiendo la mejoría o recuperación,
como pueden ser comentarios invalidantes, provocadores, hostiles,
críticos, sarcásticos, conductas de sobreprotección,
miedo a que el paciente se suicide, amenazas, chantajes emocionales,
utimátums...
• Proporcionar a la familia una guía de actuación
útil para modificar ese patrón creando uno nuevo o reestructurando
el ya existente, pero siempre respetando y adaptándose a la
naturaleza de la familia.
• Recordar a los familiares que esto es un proceso lento,
y aunque en ocasiones puede parecer largo, es necesario ir paso a
paso y no forzar al paciente a hacer “vida normal” antes
de estar preparado para ello.
Fruzzetti y Hoffman (2004), desarrollaron un estudio piloto consistente
en un Programa Psicoeducativo dirigido a familiares de personas con
Trastorno Límite de Personalidad [ 6 ]. Basado en la Terapia
Dialéctica Conductual, participaron cuarenta y cuatro personas
representando a 34 familias durante un periodo de tiempo de 12 semanas.
El Programa se encuentra dividido en seis módulos: Módulo
1: Información e investigación acerca del TLP; Módulo
2: Papel de la psicoeducación, tratamientos válidos,
comorbilidad y disregulación emocional; Módulo 3: vulnerabilidad
emocional; Módulo 4: Habilidades de la familia para mejorar
la convivencia familiar; Módulo 5: Cómo validar; Módulo
6: Dificultades en el manejo de habilidades (p. ej., definir los problemas
eficazmente, resolución de problemas...). Todos los módulos
incluyen ejercicios prácticos y tareas para casa.
Los resultados indicaron que los miembros de las familias participantes
mostraron una disminución significativa en sus niveles de sobrecarga,
mejoría de síntomas depresivos y un aumento de habilidades
de afrontamiento. Los autores señalan que dichos cambios se
mantenían como mínimo 6 meses tras finalizado el estudio.
El componente psicoeducativo es parte fundamental de los programas
de tratamiento para familiares de personas con TLP. En ALAI-TP , el
trabajo con familias se realiza en un contexto de aprendizaje interpersonal,
favoreciendo el proceso terapéutico.
El principal objetivo que se intenta cumplir es MOSTRAR SIN CULPABILIZAR
para poder cambiar. REFERENCIAS
BIBLIOGRÁFICAS:
•
Gunderson J. Trastorno Límite de la Personalidad. Guía
clínica. Versión española de Psiquiatría
(ed.). Ars Medica, Barcelona, 2002.
• Mosquera D, Ageitos, L. Más allá de lo
aparente. Pléyades, Madrid, 2005.
• National Institute of Mental Health (NIMH). Borderline
Personality Disorder: Raising questions, finding answers. NIMH 2001;
nš 01-4928.
• Paris, J. A look at the cause. The course and treatment
of borderline Personality Disorder. The Journal; volumen 8, edición
1.
• Mosquera, D. Diamantes en Bruto (I). Un acercamiento
al Trastorno Límite de Personalidad. Pléyades, Madrid,
2004.
• Fruzzetti, A.E., Hoffman, P.D. Family Connections workbook
and training manual. New york: National Education Alliance for Borderline
Personality Disorder, 2004.