EXPONEMOS:
Los familiares y personas afectadas que somos un 3% de la población,
nos sentimos impotentes. Acudimos a profesionales de la psiquiatría
y psicología en busca de consejo y orientación, pero a
menudo no llega por la propia urgencia y angustia del problema, la falta
de información así como la ausencia de centros específicos
y profesionales especializados en la atención y reconocimiento
de los Trastornos.
La falta de recursos para abordarlos en su globalidad, hace que se haga
difícil encauzar el caso bajo una dirección terapéutica
determinada.
Estamos necesitados de diagnósticos adecuados y a ser posible
precoz, para iniciar tratamiento medico y psicológico que precisan
los afectados para su estabilidad.
ANTECEDENTE:
En la legislatura del año 2002, el Grupo Parlamentario Socialista
presentó una Proposición no de ley RELATIVA A DEFINIR
LOS TRASTORNOS DE PERSONALIDAD PARA SU ADECUADO TRATAMIENTO Y COBERTURA
SANITARIA PUBLICA.
El Proyecto fue debatido en la Mesa de la Comisión de Sanidad
y Consumo dentro de la sesión 26 celebrada el miércoles
12 de junio del 2002, presentado por el Grupo Parlamentario Socialista
( Exp.Número 161/001319 ) La Proposición fue rechazada
20 votos en contra ( Grupo Popular ).
SOLICITUD:
Que el Gobierno finalice lo que se empezó en la legislatura del
2002 como Propuesta no de ley , es decir tramite por procedimiento ordinario
la Ley que quedó interrumpida.
Agradecemos muy sinceramente las iniciativas del Grupo Parlamentario,
y esperamos se vea reconocida la necesidad por todos los grupos. La
atención a la enfermedad mental es un derecho al que le corresponde
la ratificación de sus aspiraciones, promulgando finalmente la
legislación que proteja, prevenga, divulgue y de cobertura sanitaria,etc.
Pisos protegidos, tutelas y protección en caso de quedar sin
familia o regular las incapacitaciones. Todo ello con profesionales
(psiquiatras, psicólogos, abogados, educadores sociales y forenses
especializados y reconocidos.
El gasto social es muy alto para resolver y mantener a estos enfermos:
paro, marginalidad, etc. La falta de control en un TP, supone para las
familias su mantenimiento personal, sanitario tanto psicológico
como psiquiátrico. …… .
La prevención y protección de los menores, supone un capítulo
importante que no esta contemplado y debemos en muchos casos esperar
a una mayoría de edad para tener la confirmación de un
diagnóstico previsible. Habiendo perdido unos años importantes
en su preparación emocional que generalmente deriva en deterioro
grave e irreversible. Falta de preparación y estudios para un
futuro generalmente poco esperanzador. Para estos casos deberíamos
contar con más recursos educativos específicos para menores.
Pedimos también el reconocimiento y apoyo a la labor de la AEF-TP.
Promovemos la formación de asociaciones donde sean necesarias..
(Síntesis del escrito enviado a los Ministerios de: Sanidad,
Justicia, Bienestar Social, Educación, Trabajo, Defensor del
Pueblo. Responsables de cada Región)
Conclusión :
Esperamos soluciones y la unión de esfuerzos conjuntos de todos
los ministerios implicados porque cada uno afecta a una parte de este
problema mental. Un 3% de la sociedad soporta las consecuencias de las
conductas incontrolables de sus familiares enfermos por TP, asume sus
gastos y busca recursos humanos para no abandonarlos. Pedimos: Cobertura
Sanitaria, Trabajo, Educación, Justicia y Bienestar Social.
Merecemos compartir nuestro problema y tener las necesidades cubiertas
y su futuro asegurado. Derecho fundamental que hasta hoy se ha negado
y en muchos casos ignorado o rechazado con las graves consecuencias
sociales, familiares, marginales y laborales que estamos viviendo y
afrontando desde la soledad familiar. Hay soluciones para algunos, asociaciones
y familias dispuestas a reclamar para todos la dignidad y el respeto
a este problema mental, absolutamente ignorado y cuyos derechos hasta
hoy han sido vulnerados.
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